"Aquello que el poder no quiere comunicar se transforma en parte del periodismo de investigación"

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Los hermanos Hugo y Vicente Muleiro, entrevistados por Las 40!, hablaron sobre el periodismo de investigación y cómo desde los márgenes el periodismo alternativo está marcando agenda frente al trabajo que hace un grupo de medios con el manejo informativo y circulación de opinión, cual voceros gubernamentales.
VICENTE Y HUGO MULEIRO
Los hermanos Muleiro con Felicitas Bonavitta

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Vicente y Hugo Muleiro - 6/07/2019

Vicente Muleiro: escritor y periodista,trabajó en los diarios Sur Argentino, Crónica y Clarín, entre otros. También en el semanario El Periodista. Fue editor de la revista cultural Ñ y subdirector de Radio Nacional, donde condujo el programa Vía libro. Hugo Muleiro: fue secretario de redacción de DYN (Diarios y Noticias) y ANSA, y jefe de redacción y luego director periodístico de Télam. Se especializó en temas internacionales, en particular los referidos a América Latina.

Los autores del libro “La clase un cuarto”, Vicente y Hugo Muleiro, estuvieron en los estudios de FM Sonar para AM750 para invitar a la capacitación sobre periodismo de investigación y la presentación de su último libro, "La Clase un cuarto", en la ciudad de Santa Rosa. En cuanto al periodismo de investigación, Vicente Muleiro planteó que existe y que marca la diferencia e inclusive les da cierto volumen a los medios alternativos o a los hegemónicos. Asimismo, tras ser consultado por lo que está sucediendo en Brasil a partir de la investigación de un medio alternativo (The Intercept) que mostró la complicidad política e ideológica entre el juez Sergio Moro y el fiscal del Lava Jato, Deltan Dallagnol, en el encarcelamiento de Lula Da Silva, destacó: “son los primeros casos donde desde los márgenes se marca agenda, ¿no? Estamos acostumbrados a que la agenda la marque la hegemonía.”

Por su parte, Hugo Muleiro aseguró que la horizontalidad de la noticia no existe puesto que “no se da en ninguna práctica social, que todos accedamos en condiciones de cierta paridad a un determinado caudal informativo que nos permita entender en qué país estamos y que está pasando en este país”. En el mismo sentido, consideró que hay un trabajo pendiente para hacer en lo periodístico, probablemente mucho mas difícil que el periodismo de investigación que es restituir lo que sucede y hacerlo accesible como novedad para el público. Por consiguiente, Vicente intervino y planteó: “se transforma en parte del periodismo de investigación, en el sentido de pesquisar aquello que el poder no quiere comunicar, hay que pesquisarlo de otro modo”.

En cuanto a la clase un cuarto Vicente explicó que es “aquella que va desde cumplir con la canasta básica hasta no cumplir con todos los requisitos de ser de clase media” y que el libro presenta como una de las conclusiones “esa fragmentación que hay entre una persona que pudo haber recibido un buen nivel de materialidad durante los gobiernos de 2003-2015 y que, sin embargo, se han incorporado con las formas retóricas del poder del establishment y del macrismo. Eso fragmenta a la clase un cuarto, pero además fragmenta a cada persona en sí misma que puede tener una combinación de ideas donde vos no ves una coherencia. No solo está fragmentada esta clase un cuarto en sus capas, sino también el sujeto está fragmentado y, en ese sentido, saber por ejemplo cómo va a votar ese sector que normalmente es la mayoría del país es el gran desvelo de todos los comités de campaña,” añadió.

Por otro lado, Hugo dijo respecto a la campaña del oficialismo que: “utilizar la realidad y presentarla de una determinada manera con vistas a un acto electoral es algo que toda fuerza política gobernante ha hecho en cualquier país a lo largo de la historia, está bien que así sea, uno no puede esperar otra cosa. Lo novedoso en todo caso, es que hay un aparato de comunicación y de discusión que presume equidistancia y que se supone es la representación de la libertad de expresión y el periodismo independiente y todas esas denominaciones que se autoadjudica que esté tan comprometida como creo yo pocas veces había visto en un proyecto político y de hecho, por ahí la novedad más importante es que una parte del diseño de campaña y del discurso oficialista no lo pronuncian los voceros previsibles del oficialismo. (…) Bueno hay toda una andanada de manejo informativo y de circulación de opinión de la cual no se hace cargo ni Macri, ni Peña, ni ninguno de los voceros de ellos, se ocupa la prensa de eso, se ocupa Clarín, se ocupa La Nación (…) Así que la novedad está un poco ahí, una distribución de roles donde ciertos ataques, ciertas andanadas, ciertas instalaciones de clima ni siquiera son trabajo del gobierno, es trabajo de un grupo de medios”.

Finalmente, Vicente reconoció que todavía no hay un aprendizaje completo de que cada noticia tiene su enunciado y su enunciador; y contó: “nosotros para el libro hicimos un trabajo de campo sobre 48 ciudades del país donde preguntamos cómo recibían las noticias, qué visión tenían de los medios y pareciera que aún en la gente, de lo que denominamos clase un cuarto, el debate sobre que cada medio tiene su propósito atrás, de que la objetividad no existe, pareciera que estuviera saldado cuando vos preguntás estrictamente eso. Pero, después en su discurso político, se notan todas las figuras que compra gran parte del menú de las figuras retóricas que dan esos medios que sostienen”. Hugo, por su lado, ejemplificó: “yo estaba bien o me fue bien con Néstor, con Cristina, pero estaba cansada, hacía falta un cambio, íbamos a ser Venezuela; cosas de gente que se cree ilustrada, inteligente y que se compró mas que buzón un correo completo. Así que bueno, es llamativo, hay una contradicción ahí muy fuerte entre un grupo social que se cree instruido, se autodefine como bien educado, como personas preparadas que saben en qué mundo están, pero repiten sandeces de este nivel”.

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