Hugo Haime: "El gobierno sabe que está por debajo en las encuestas"

Política Por
El analista político y consultor Hugo Haime opinó sobre las característica de la campaña. La fórmula Fernández-Fernández y la necesidad de "presentar" a su candidato. La agresividad del gobierno para recuperar puntos.
Haime-658x439

Escucha el audio

Hugo Haime - 20/07/2019

HUGO HAIME: Autor de “Que tenemos en la cabeza cuando votamos. Mitos y verdades de las campañas políticas"; Consultor especializado en investigación e imagen política; Director de Hugo Haime & Asociados.

El autor del libro “Que tenemos en la cabeza cuando votamos. Mitos y verdades de las campañas políticas”, Hugo Haime indicó, que desde que escribió el libro a esta parte, las cosas siguen siendo igual desde el punto de vista del razonamiento de la cabeza de todos nosotros. “Uno se mueve por sentimientos y después les pone racionalidad a las cosas. Después, el pensamiento entra en una segunda instancia y puede modificar una primera decisión, porque uno por ahí tiene una impulsividad en un sentido, y de pronto el sistema de valores puede modificar una primera decisión, pero esto es así”, aseguró. Asimismo, explicó que la gente puede estar condicionada por el contexto en el momento de responder a una encuesta y “pueden pasar dos cosas que usted o no conteste la encuesta o me diga que está indeciso o me puede llegar a decir hasta una cosa por otra, porque la presión social juega independientemente de que usted después ya tiene una decisión tomada”, agregó.

Por otra parte, el consultor observó: “casi todas las encuestas que estoy viendo, la mayoría son encuestas hechas por el sistema telefónico o digitales, entonces eso tiene un problema que es que hay una parte de la población importante que no tiene teléfono. Al que no tiene teléfono usted no lo encuesta y si no lo encuesta no tiene la respuesta. En general, cuando uno trabaja con esos sistemas, le voy a dar una distribución cualquiera digamos; pero si el 50% de la población es de un nivel de instrucción, digamos secundario incompleto hacia abajo, probablemente cuando usted haga una telefónica se va a encontrar solo con el 20%. Entonces está obligado a suponer que el otro 30 que a usted le falta, se va a comportar como el 20 este. Ya empezamos a ir a un terreno de suposiciones y ese tipo de metodología es muy rápida, es muy barata, pero no necesariamente es confiable. Y después vienen las sorpresas”, planteó.

En relación al escenario actual de campañas, Haime señaló: “Hay que pensar que hay dos fuerzas políticas mayoritarias que están disputando el terreno electoral, que la probabilidad de que gane el oficialismo es menor a la probabilidad que gane la oposición, por lógica, por la situación en la que el gobierno nacional se encuentra. Pero por lo menos hay dos pasos, hay dos instancias, las PASO o primera vuelta y, si uno va a la experiencia, no sabemos si hay segunda vuelta, pero si sabemos que hay PASO y primera. Da toda la sensación de que podría no haber segunda vuelta. (…) Hay muchas encuestas que están diciendo que hay una situación de empate o de tres o cuatro puntos de diferencia que es lo que estamos viendo. Y eso, a un sector de la sociedad, al establishment, a quienes manejan las finanzas es como que le da la sensación de que el gobierno podría ganar después en primera vuelta y de pronto la diferencia es superior a los cinco, seis o siete puntos y eso yo creo que puede ser un golpe psicológico grande (digamos para aquellos que piensan que el gobierno puede ganar). En cambio, si la diferencia es menor, anda por los tres, cuatro puntos, obviamente ahí el gobierno va a afirmar su posibilidad de que podría ganar en primera o en segunda vuelta. Entonces, el resultado de las PASO va a condicionar bastante la primera vuelta”.

En relación a los anuncios de la semana, como por ejemplo el de la ministra Patricia Bullrich, consideró que el gobierno necesita seducir al electorado de José Luis Espert y de Juan José Gómez Centurión, que son votos que tienen más probabilidad de ir hacia ellos; en búsqueda de tratar de pelear dos o tres puntos, que siempre son necesarios. “El gobierno tiene mucha habilidad para trabajar y buscar el microsegmentar. Es un servicio cívico pero la gente que ahí va no recibe ningún pago. Entonces, de qué se trata, no queda muy claro, no me imagino hoy que un chico que está en la calle vaya a eso que no queda ni claro si le van a dar de comer en los cursos. Me parece más un anuncio marketinero que algo que tenga una real efectividad. Otra cosa es lo que contó el vicepresidente Cobos, de cómo fue la experiencia en Mendoza, en realidad usaron los cuarteles, pero los daban docentes de la Universidad a los cursos y los chicos estaban becados. Eso se parece bastante, pero no es lo mismo”, continuó.

Con respecto a los spots y cómo han encarado las campañas reconoció: “La fórmula Fernández-Fernández tenía un problema, que tuvo que presentar su candidato. Porque al no ser Cristina candidata, tuvo Alberto Fernández que explicar quién era y eso como que como que lo atrasa temporalmente, tuvo que decir ‘mirá yo soy ésta persona, te acordás que yo estaba con Néstor, mirá todo lo que yo hice y escuchá lo que yo pienso’. En cambio, el gobierno tiene la cualidad de decir ‘esto es lo que yo estoy haciendo y vamos a seguir en este camino y confiá en nosotros porque es cierto que estás sufriendo, pero de aquí en adelante las cosas van a mejorar, estamos en el buen camino’, básicamente es el mensaje del gobierno. Un segundo mensaje que está por detrás es una discusión sobre democracia y totalitarismo; el mensaje del Frente de Todos es: ésta es una discusión entre un gobierno de pocos contra un gobierno que se preocupa por la gente".

Finalmente, el analista planteó que la adición de Miguel Ángel Pichetto, objetivamente le suma al gobierno porque le permite tener un discurso distinto. “Hay un spot que salió en estos días, donde están Pichetto y el presidente, y ahí explican que están buscando la unidad nacional (cosas poco creíbles digamos, que están buscando la unidad nacional) y que no han estado juntos antes, pero están juntos ahora. Yo lo dije el primer día, no es un tema de que una persona aporte votos, o sea el gobierno ha dejado de decir el problema es el peronismo, (no tanto en la provincia de Buenos Aires, que lo siguió diciendo) pero al final terminó diciendo hay peronismo bueno y peronismo malo, vamos todos juntos. Bueno, Pichetto permite esa apertura que antes el sectarismo del gobierno no le permitía (…) Y que el problema ahora es el marxismo, el comunismo, es poco creíble todo eso. Pero bueno el gobierno obviamente está muy agresivo, sabe que está por debajo en las encuestas y que necesita recuperar puntos, concluyó.        

Boletín de noticias