24A: Una marcha en contra del voto popular

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Aparentemente despolitizados y despolitizadas. Aclaran siempre que no tienen ideología política, en su ideario evocar razones políticas ensuciaría el reclamo. Aparentemente democráticos, van llegando a la convocatoria, con cierto temor a que sea floja. Buscan tímidos primero, se envalentonan después, cuando encuentran a otros en la misma situación.
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Aparentemente despolitizados y despolitizadas. Aclaran siempre que no tienen ideología política, en su ideario evocar razones políticas ensuciaría el reclamo. Aparentemente democráticos, van llegando a la convocatoria, con cierto temor a que sea floja. Buscan tímidos primero, se envalentonan después, cuando encuentran a otros en la misma situación.
Claman por la democracia, aunque es probable que no hayan participado de muchas otras marchas cuando se la vulneró. No se los vio en los 24 de Marzo, tampoco cuando la corte intentó liberar a los represores con el 2 por 1. Ninguno estuvo cuando se atacó la ley más democrática de Argentina: la 26522, liberando al grupo Clarín del suplicio de tener que compartir el poder que acumuló con voces que aún esperan. La libertad de prensa para ellos es Clarín. No se movilizarían por el hambre, no les importan los índices de la pobreza. No les importó que a los pibes les saquen las computadoras o a los jubilados las moratorias. Está claro que no son “cabecitas negras” o “negros choriplaneros”, más bien lo contrario, aunque muchos de ellos viven o se benefician del Estado. Aparentan también vivir en otro país, son inmunes a la crisis.
No voy detenerme en marcas y perfumes, en apariencias estéticas o los autos que conducen, bien podría, pero no me importa.
Señores y señoras, ciuadanos y ciudadanas, que corean “si se puede” y “Argentina” con un tono extraño. Saltan y exhiben las banderas de la Patria, pero en sus gestos duros, en su voz, no hay alegría ni entusiasmo. Hay bronca, hay odio: ganaron “los otros”. Van a volver. Vuelve la yegua. No importa que sea vice, ellos la querían presa, o muerta como Néstor. Vení Néstor, llévatela, pedían hace unos años. Que “vuelvan” significa que otra vez la chica que limpia en casa tendrá derechos para reclamar, también el peón de campo, un engorro. Si vuelven, otros van a aspirar a perfumes, autos,vacaciones, a la ropa que se supone no es para todos. Otra vez la amenaza del laburante que quiere tener más, o la amenaza de perder lo que hoy es exclusividad de quienes van a la plaza a pedir por Macri.
Algún canal que todavía no le suelta la mano al poder titula al evento como “Marcha en defensa de la democracia”, es el título más cínico que se les ocurre para presentar a una movilización en contra de los resultados de las urnas. En contra de lo que el pueblo pide.
Claman por democracia pero lo que menos les importa es eso. No les interesa lo que pasa en el Congreso ni que el debate esté clausurado. No les importa que el Rey Mauricio decrete lo que debe discutirse con las provincias, con otros poderes. Mucho menos les importa la soberanía perdida y la deuda contraída, la niñez en la calle, el consumo de alimentos básicos reducidos. Escuché a una señora decir que los pobres en la calle sólo estaban durante la campaña, ya no se ven tanto. ¿Se puede creer/decir eso? Si, se puede.
Quizás para ellos la democracia sea otra cosa. Para nosotros es que terminen hasta el último día de este gobierno de mierda que estamos sufriendo y podamos -aunque sea- volver a soñar. Democracia es que cada vez más Argentinos y Argentinas sean conscientes de que no podemos volver a elegir a nuestros verdugos, y para eso tenemos que estar de pie, combatir el colonialismo que nos proponen desde las pantallas, incluso en los gobiernos por venir, cualquiera sea. Democracia es que nos demos cuenta cuando el poder real presenta un candidato que significará riquezas para ellos a cambio de hambre para el pueblo, y para eso necesariamente hay que aprender. La democracia es aprendizaje, es compromiso.
Menos TN y más calle. Menos odio y más solidaridad. Menos lentes de sol y más mirarse a los ojos.

Felicitas Bonavitta

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