“Es imprescindible contar los hechos sin detalles escabrosos”

Interés General 05 de febrero de 2017 Por
Se cumple una semana del dictado de las condenas por los casos de abuso sexual infantil en el JIN de la localidad de 25 de Mayo. Más allá del fallo judicial, especialistas en el tema advierten sobre la responsabilidad de la prensa al publicar información que vulnera los derechos del niño y sobre el rol de los docentes.
Jorge Garaventa
Jorge Garaventa

De los dos años que duró la investigación por las más de treinta denuncias por abuso sexual infantil en el JIN de 25 de Mayo se pueden recopilar múltiples ejemplos de conductas  contrarias a las recomendaciones existentes para el abordaje de estas temáticas.

En la actividad de los medios en general y en la cobertura de esta causa en particular, los derechos de la niñez quedaron relegados por otros intereses como el de titular y publicar información de alto impacto, aunque fuera parte de la causa y aunque con ello se revictimizara a los niños.

Exposición de las víctimas, filtración de datos y pericias, presiones a la justicia, especulaciones,  todo eso primó por sobre el bienestar de las víctimas  y por sobre el pedido de justicia.

El reconocido psicólogo Jorge Garaventa  -especializado en temáticas vinculadas al maltrato y abuso sexual infantil- en una entrevista con  Las40! Opinó sobre el rol de la prensa en estos casos.  “La prensa debe informar porque además de operar como denuncia, actúa como incentivo para que otras familias se atrevan a denunciar”,  aunque advirtió que la información debe ser abordada con mucha cautela y evitando dar datos que puedan conducir a la identificación de las víctimas. “Los detalles son innecesarios, no suman y derivan en una erotización patológica que puede provocar conductas de contagio”.

Leer aquí la opinión del Defensor de Niñas, Niños y Adolescentes sobre el tema.

El psicólogo resume en una premisa lo necesario para el correcto abordaje periodístico “Es imprescindible contar los hechos, sin detalles escabrosos”. “Difícil no significa imposible. Es difícil pero posible” enfatiza al hacer referencia a las limitaciones que pueden surgir para constatar un abuso cuando el niño es tan pequeño que no cuenta con el recurso del relato.

-Si el niño no puede verbalizar lo ocurrido, ¿de qué manera lo manifiesta?

-El niño siempre exterioriza sus angustias, y el abuso es una de las situaciones que más se la genera. Los adultos cercanos al niño pueden observar con claridad que algo serio le está pasando al niño aunque eso no implica que deba concluirse en que se trata de un abuso. Para ello deben consultar a un profesional formado en la materia. Hablamos entonces de indicadores emocionales que son manifestaciones conductuales clásicos y excepcionales en las conductas cotidianas.

-Cuáles son los indicios que un familiar o docente puede detectar en un niño o niña víctima de abuso sexual? 

Son precisamente esos indicadores emocionales específicos tales como, para nombrar algunos: cambios abruptos de conductas, retroceso a comportamientos ya superados, enuresis y encopresis secundaria (hacerse pis o caca cuando ya no se hacía) irritabilidad terrores nocturnos, sueño alterado, fobia a la oscuridad, conductas sexualizadas, conocimiento sexual no acorde a su edad, etc.

-Suele decirse que los niños no mienten...

Es importante contextualizar esa frase. Los niños no mienten cuando denuncian haber padecido o estar padeciendo abuso sexual infantil, más aún cuando la revelación está acompañada de intensa angustia y pudor. Pero la evidencia mayor es que describen situaciones que por su edad no podrían conocer. Lo traumático además, no puede ser teatralizado por un niño.

-Es prudente que los sectores salgan a sentar posturas previas a conocerse el fallo?

 La Justicia se ha mostrado vulnerable a presiones mediáticas o lo que es peor aún, hay sectores de ella remisos a condenar abusadores. También es cierto que lamentablemente los estilos de fallos se repiten en los diferentes juzgados que deciden no atender seriamente este tipo de denuncias. Ello abre el espacio para la manifestación pública de posturas previas. Si se reconstituye la confianza en la Justicia este tipo de manifestaciones que no son en principio convenientes, perderían sentido.

-Que se espera de la comunidad educativa y los docentes después de una denuncia de esta índole?

Aquí, y en otros casos similares se produce una confusión intencional, casi siempre provocada por sectores cercanos a la defensa de los abusadores. Aquí no se está juzgando docentes sino a personas sospechadas de cometer abuso sexual contra niños. La defensa corporativa es equiparable a la que ejercen los familiares y amigos de los abusadores ya que, siempre lo hemos dicho, estas personas son absolutamente normales en el resto de sus actividades, razón por la que opera un mecanismo que lleva a creer que es imposible que fulano o mengana hayan cometido tal delito. Si la Justicia es clara esto también debería desactivarse per se.

Los docentes deberían continuar normalmente con sus tareas, y fundamentalmente estar atentos a las manifestaciones emocionales que citamos antes. La defensa corporativa lleva además a un resentimiento que deriva en conductas de alejamiento de los niños con el pretexto de que si se acercan mucho pueden ser denunciados. Las denuncias de padres y niños muestra claramente la distancia entre lo denunciado y el amor.

Así como hay redes de las buenas que apuntan a defender a la niñez de los maltratos y los abusos, existen también redes ligadas a la pedofilia y la pornografía infantil. El rol del docente no solo no está cuestionado sino que muchísimos abusos salen a la luz gracias a la observación y denuncias que provienen del sector.

Con respecto a  la atención psicológica que reciben las víctimas de abuso, que en algunos casos deben viajar a Neuquén para ser asistidos y en otros no tienen atención el especialista “Es imprescindible la presencia de políticas públicas al servicio no solo de la detección sino del tratamiento de los niños y niñas que han transitado por estos procesos de altísimo nivel de angustia y consecuencias impredecibles a corto mediano y largo plazo. Se haya validado o no el abuso, el proceso por el que han pasado es altamente traumatizante”.